Cortejo
Acercando su vuelo sobre los delicados pétalos
inicia su danza encantadora
su agilidad al posarse sobre la flor de la vida
tiene un modo singular
la manera de tomar su néctar bien, posado allí
danzando sin parar, su agitado palpitar
se siente al contacto
muy paciente y serena la flor
sólo espera por el
vibraciones que entumecen la razón
pero desbordan el placer del sabio ritual
de la madre naturaleza.

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